Publicado el 28 agosto 2026 · Equipo mitza.es

Agosto de 2026 ha sido un mes complicado para ChatGPT. Se han registrado varias interrupciones globales del servicio, entre ellas incidentes el 19 y el 25 de agosto, y una nueva caída el 27 de agosto que dejó inoperativo el servicio para cientos de miles de usuarios en todo el mundo, justo cuando cada vez más negocios dependen de esta herramienta para tareas del día a día.
No fue solo el chat: cayó también la API
Lo más relevante para cualquier negocio que use IA en su operativa es que estas caídas no afectaron solo a la interfaz de chat que usa el público general. OpenAI confirmó que la interrupción alcanzó también a su API, a Codex y a Sora, su herramienta de generación de vídeo. Es decir, cualquier proceso interno de una empresa construido sobre la API de OpenAI —automatizaciones, chatbots, generación de contenido programática— se vio afectado igual que la interfaz pública.
Qué causó los fallos
Según explicó la propia OpenAI, uno de los incidentes se debió a fallos en las claves de autenticación, mientras que otro se atribuyó a un problema con un proveedor externo que suministra datos a sus sistemas. En ambos casos, la causa no estuvo en el modelo de IA en sí, sino en la infraestructura que lo rodea, la misma que sostiene tanto el uso gratuito como el de pago.
Por qué esto importa aunque solo uses la versión gratuita
- Si generas contenido, respuestas de atención al cliente o borradores con IA como parte de tu rutina diaria, una caída te deja sin esa herramienta sin previo aviso.
- Si has automatizado procesos internos sobre la API, la caída no es solo una molestia: puede parar un flujo de trabajo completo.
- Cuantas más funciones críticas dependan de un único proveedor de IA, mayor es el impacto de una interrupción.
Cómo reducir el riesgo sin dejar de usar IA
No se trata de dejar de usar estas herramientas, que siguen aportando muchísimo valor, como ya explicamos en nuestra guía de herramientas de IA gratuitas para pymes. Se trata de no construir un proceso crítico sobre un único punto de fallo: tener un plan alternativo para responder a clientes si tu asistente de WhatsApp Business con IA se cae, o revisar manualmente el contenido antes de publicarlo en lugar de depender de una IA en tiempo real sin supervisión.
Un problema de infraestructura, no de la tecnología en sí
Estas caídas son un buen recordatorio de que la IA generativa, por potente que sea, sigue siendo un servicio externo sujeto a los mismos riesgos que cualquier otro: fallos de proveedor, problemas de autenticación, picos de demanda. Si quieres revisar qué procesos de tu negocio dependen de herramientas externas y cómo darles un respaldo razonable, en nuestro servicio de generación de contenido combinamos IA con revisión editorial real precisamente para no depender de que la máquina funcione perfectamente en todo momento.