Tecnología

Qué es un NAS: para qué sirve un servidor de almacenamiento en red y si lo necesita tu pyme

Un NAS es el «disco duro de la oficina» al que acceden todos los equipos. Te explicamos cómo funciona, qué es el RAID, cómo protegerlo y cuándo es mejor la nube.

Publicado el 29 octubre 2026 · Equipo mitza.es

En muchas oficinas los archivos viven en el ordenador de alguien, en un disco externo o repartidos entre correos y carpetas de nube. Cuando eso se complica, aparece el NAS: un aparato con discos duros conectado a tu red al que acceden todos los equipos como si fuera una carpeta compartida. Es una de las soluciones más populares para pequeñas empresas, pero también una de las peor entendidas: no es una copia de seguridad, no es un servidor completo y no debería dejarse abierto a internet. Esta guía te cuenta qué es y cómo usarlo bien.

Qué es un NAS (servidor NAS)

NAS son las siglas de Network Attached Storage, almacenamiento conectado a la red. Es un pequeño ordenador especializado en guardar y compartir archivos: lleva uno o varios discos duros (o SSD) y un sistema operativo propio, y se conecta por cable al router o al conmutador de tu red local. A veces se le llama «servidor NAS» o «servidor de archivos» porque da ese servicio, aunque no es un servidor generalista como los que ejecutan programas de gestión o una base de datos.

Cómo funciona

Los discos se colocan en unas bahías y el NAS los gestiona con su software (fabricantes como Synology, QNAP, Asustor o TerraMaster tienen el suyo). Desde ahí se crean carpetas compartidas, se define qué usuario puede leer o modificar cada una y se accede desde los equipos de la oficina, con el ordenador o el móvil. Si se configura, también permite acceso desde fuera de la oficina (aunque, como veremos, conviene hacerlo con cuidado).

Para qué sirve en una pyme

  • Archivos compartidos para todo el equipo, con permisos por persona o por departamento.
  • Destino de copias de seguridad de los ordenadores de la oficina.
  • Trabajar con archivos pesados (diseño, vídeo, planos, fotografía) a la velocidad de la red local, algo que la nube no siempre iguala.
  • Sincronización tipo Dropbox propia, sin cuota mensual por usuario.
  • Otros usos según el modelo: servidor de acceso por VPN, almacenamiento de videovigilancia o aplicaciones ligeras.

NAS, servidor y nube: en qué se diferencian

  • NAS: almacenamiento en tu oficina, con tu hardware y tu mantenimiento. Pago único de equipo y discos, y control total de dónde están los datos.
  • Servidor: un ordenador (físico o virtual) que, además de archivos, ejecuta aplicaciones: el programa de facturación, una base de datos, el correo… Tienes la explicación general en nuestra guía de cloud computing para pymes.
  • Nube: el almacenamiento está en el centro de datos de un proveedor y pagas una cuota. Es cómoda para trabajar desde cualquier lugar. La comparamos con detalle en almacenamiento en la nube para empresas.

RAID: qué es y qué no es

El RAID combina varios discos para que el sistema siga funcionando si uno falla. Las configuraciones más habituales en un NAS de oficina:

  • RAID 1 (espejo): dos discos con el mismo contenido; si uno falla, el otro sigue.
  • RAID 5: mínimo tres discos; tolera el fallo de uno y aprovecha mejor el espacio.
  • RAID 6: mínimo cuatro discos; tolera el fallo de dos a la vez.
  • RAID 0: reparte los datos para ganar velocidad, pero no tiene ninguna protección: si falla un disco, se pierde todo.

Y aquí va lo más importante: el RAID no es una copia de seguridad. Protege contra la avería de un disco, no contra un archivo borrado por error, un virus que cifra todo, un robo, un incendio o una sobrecarga eléctrica. Para eso necesitas copias independientes; la referencia es la regla 3-2-1 de copias de seguridad.

Seguridad del NAS: lo que no puede faltar

Un NAS guarda todos tus archivos, así que es un objetivo atractivo. Se han conocido campañas de ransomware dirigidas específicamente a NAS expuestos a internet (por ejemplo, las que afectaron a equipos QNAP). Las medidas básicas:

  1. No lo expongas directamente a internet (no abras puertos en el router). Para el acceso remoto, usa una VPN.
  2. Actualiza el sistema y las aplicaciones con regularidad, y activa las actualizaciones automáticas de seguridad.
  3. Cambia la cuenta de administrador por defecto y usa contraseñas largas y únicas: te ayuda nuestro generador de contraseñas.
  4. Activa la verificación en dos pasos en las cuentas con acceso a la administración.
  5. Usa instantáneas (snapshots) y, si tu modelo lo permite, hazlas inmutables para poder volver atrás tras un ataque.
  6. Guarda una copia fuera del NAS y fuera de la oficina (otro disco desconectado o un servicio en la nube).
  7. Protege la red con un buen cortafuegos: lo explicamos en qué es un firewall.
  8. Desactiva los servicios que no uses (acceso remoto por defecto, UPnP, protocolos antiguos).

Si te interesa el contexto de este tipo de ataques, lee nuestro análisis sobre el ransomware en empresas españolas.

Ventajas e inconvenientes de un NAS

Ventajas: control total de los datos, rapidez en la red local, sin cuotas por usuario, mucha capacidad por poco dinero y flexibilidad de uso.

Inconvenientes: hay que mantenerlo (actualizaciones, discos que se sustituyen), depende de tu oficina (robo, incendio, avería eléctrica), el acceso remoto exige configurarlo bien y escalar capacidad implica cambiar o añadir discos.

Cuándo compensa un NAS y cuándo la nube

  • Compensa un NAS si manejas archivos grandes, quieres controlar dónde están los datos y tienes a alguien (o un servicio de mantenimiento) que lo cuide.
  • Compensa la nube si el equipo trabaja desde varios sitios, no quieres mantener hardware o ya pagas una suite como Google Workspace o Microsoft 365.
  • Un modelo mixto suele ser el más sensato: NAS para el trabajo diario con archivos pesados y una copia cifrada en la nube como respaldo.

Qué mirar antes de comprar un NAS

  1. Calcula la capacidad que usas hoy y multiplícala por dos o tres para los próximos años.
  2. Elige el número de bahías: con dos puedes hacer RAID 1; con cuatro, RAID 5 o 6 y más margen.
  3. Usa discos pensados para NAS, que soportan funcionar de forma continua.
  4. Comprueba la conexión de red del equipo y la de tu oficina; con archivos pesados, un cuello de botella en la red anula la mejora.
  5. Valora un SAI (sistema de alimentación ininterrumpida) para evitar daños en los discos ante cortes eléctricos.
  6. Piensa dónde lo vas a colocar: ventilado, protegido del polvo y con acceso restringido.
  7. Define desde el principio la copia externa y quién se encarga de mantenerlo.

Errores habituales con los NAS

  • Pensar que el RAID sustituye a la copia de seguridad.
  • Abrir puertos en el router para acceder desde fuera.
  • No actualizar nunca el firmware.
  • Dejar la contraseña de administrador por defecto o compartida entre varias personas.
  • Comprar discos de gamas distintas y de la misma tanda sin plan de reposición.
  • No probar nunca la restauración de una copia.

Cómo te ayudamos en Mitza

Te ayudamos a elegir, instalar y asegurar un NAS (o a decidir que no lo necesitas) y a dejar las copias funcionando. Si estás en Madrid sur, mira nuestro mantenimiento informático y el servicio de reparación de ordenadores, o cuéntanos tu caso en la página de contacto.

¿Dudas entre un NAS, un servidor o la nube?

Revisamos cuántos archivos manejas, cuántas personas los usan y cómo haces las copias, y te recomendamos la solución que encaja sin pagar de más.

Sin spam. Sin llamadas comerciales. Solo tu respuesta personalizada.