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Dominio y hosting: qué son, cuánto cuestan y cómo elegir bien para tu web

Son las dos primeras cosas que necesita una web y las que más confunden. Te explicamos qué es cada una, cuánto cuestan de forma orientativa, qué tipos de hosting existen y qué conviene comprobar antes de contratar.

Publicado el 28 octubre 2026 · Equipo mitza.es

Para tener una web hacen falta dos cosas: una dirección (el dominio) y un sitio donde vivan los archivos (el hosting). Se contratan a menudo juntos y por eso se confunden, pero son productos distintos, con riesgos distintos. Entender la diferencia evita dos problemas muy comunes: que el dominio acabe a nombre de otra persona y que el hosting se quede corto cuando la web crece.

Qué es un dominio

Un dominio es el nombre de tu web en internet, como mitza.es: lo que escribes en el navegador y lo que aparece en tu correo corporativo. Se compone del nombre (mitza) y de la extensión (.es, .com, .eu…). Se registra por periodos de uno o más años y hay que renovarlo para no perderlo.

Qué es un hosting

El hosting (o alojamiento web) es el servidor donde se almacenan los archivos de tu web, su base de datos y, si lo incluyes, tu correo. Cuando alguien escribe tu dominio, el sistema DNS lo dirige al servidor y este entrega la página. Sin hosting, el dominio no lleva a ningún sitio; sin dominio, tendrías solo una dirección numérica difícil de recordar.

Diferencia entre dominio y hosting

  • Dominio: el nombre. Se paga una vez al año y lo registras en un registrador.
  • Hosting: el espacio y la capacidad de cálculo. Se paga mensual o anualmente y se puede cambiar de proveedor sin cambiar de dominio.
  • DNS: la «agenda» que une ambos. Se gestiona en el registrador o en el hosting, y quien controla el DNS controla adónde apunta el dominio y a dónde va el correo.

Se pueden contratar en la misma empresa o en empresas distintas. Tenerlos separados da más libertad (cambias de hosting sin tocar el dominio), aunque exige algo más de gestión.

Lo más importante: que el dominio esté a tu nombre

Es el error más caro y más fácil de evitar. Si la agencia o el «amigo informático» registra el dominio a su nombre, el dueño legal de tu web es otro, y podrías tener que negociar para recuperarlo si cambiáis de proveedor. Exige que el titular sea tu empresa o tú, con tu correo y tus datos, y guarda en un lugar seguro las credenciales del registrador y el código de transferencia (EPP/AUTH). La titularidad se comprueba consultando el dominio en los servicios de datos de registro (RDAP) del registro correspondiente, que a veces ocultan algunos datos personales por privacidad.

Cuánto cuesta un dominio

El precio depende de la extensión y del registrador. A título orientativo, según las webs de varios registradores consultadas en octubre de 2026, un dominio .es suele moverse en torno a los 6–10 € al año (más IVA), con ofertas de primer año por debajo y renovaciones más caras. Un .com acostumbra a costar algo más, y extensiones de moda o específicas, bastante más.

Lo que conviene mirar no es el precio de lanzamiento, sino el de renovación, y si cobran extras por funciones que deberían ser estándar (privacidad del titular, gestión de DNS, transferencia). El precio de los dominios .es incluye una parte que fija el registro oficial (Red.es), por lo que las diferencias entre registradores no suelen ser enormes.

Cuánto cuesta un hosting

Varía muchísimo según el tipo. Un hosting compartido básico puede costar pocos euros al mes; un VPS o un servidor dedicado, bastante más; y un hosting gestionado para WordPress o tiendas, un tramo intermedio con más soporte. Como en todo, el precio más bajo suele implicar límites (visitas, recursos, copias) y renovaciones más caras. Para estimar el coste total de un proyecto, mira cómo encaja en el presupuesto de tu web.

Tipos de hosting

  • Hosting compartido: muchas webs comparten un servidor. Barato y suficiente para webs pequeñas con poco tráfico; si una web vecina consume mucho, puede afectar a la tuya.
  • Hosting gestionado de WordPress: alojamiento optimizado para WordPress, con actualizaciones, copias y seguridad ya incluidas. Cuesta más y ahorra trabajo.
  • VPS (servidor virtual privado): recursos reservados para ti y control del sistema. Requiere conocimientos o que alguien lo administre.
  • Servidor dedicado: una máquina entera para tu proyecto. Para cargas altas o requisitos específicos.
  • Cloud: recursos que se escalan según la demanda y se pagan por uso. Útil para webs con picos; tienes el contexto en nuestra guía de cloud computing para pymes.

Qué hosting necesita tu web

  • Web de presentación o blog pequeño: un compartido de calidad o un gestionado de WordPress.
  • Tienda online: un plan con más recursos, copias diarias y buen soporte, porque una caída en plena campaña se paga con ventas (ver el coste completo en cuánto cuesta una tienda online).
  • Aplicación a medida o web con mucho tráfico: VPS o cloud, con alguien que lo administre.

Qué comprobar antes de contratar un hosting

  1. Ubicación del servidor (mejor en España o en la Unión Europea, por velocidad y por protección de datos).
  2. Copias automáticas, su frecuencia y si puedes restaurarlas tú mismo.
  3. Certificado SSL incluido y su renovación automática (los certificados cada vez duran menos: lo explicamos en este artículo sobre SSL/TLS).
  4. Versión actual de PHP y de las bases de datos, y si se actualizan.
  5. Límites reales de recursos (CPU, memoria, procesos) y no solo el espacio en disco.
  6. Soporte en tu idioma y en qué horario responde.
  7. Precio de renovación y condiciones para cancelar.
  8. Medidas de seguridad: cortafuegos, protección contra ataques, aislamiento entre cuentas.
  9. Facilidad para exportar tu web y tus datos si algún día te vas.

Dominio, correo y DNS: cómo se relacionan

El correo con tu dominio (nombre@tuempresa.es) funciona gracias a los registros DNS, en concreto a los registros MX. Si cambias de hosting o de proveedor de correo, hay que actualizar esos registros con cuidado para no perder mensajes. Si vas a usar Google Workspace o Microsoft 365, lee antes nuestra comparativa de Google Workspace y Microsoft 365.

Cambiar de hosting sin perder posiciones

Un traslado bien hecho no afecta al SEO; uno improvisado puede tirar semanas de trabajo. Los pasos clave:

  1. Haz una copia completa (archivos y base de datos) antes de tocar nada.
  2. Monta la web en el nuevo hosting y pruébala antes de cambiar el DNS.
  3. Baja el TTL del DNS un par de días antes del cambio para que se propague rápido.
  4. Mantén las mismas URL (o redirige con 301 las que cambien) y revisa el archivo robots y el sitemap.
  5. Comprueba el SSL, el correo y los formularios tras el cambio.
  6. No canceles el hosting antiguo hasta confirmar que todo funciona y que Google rastrea el sitio sin errores.

Seguridad y mantenimiento: el hosting no lo hace todo

Un buen hosting reduce riesgos, pero no sustituye a mantener actualizado el sistema de tu web (WordPress, plugins, temas) ni a hacer copias propias. Muchos ataques aprovechan plugins sin actualizar, como contamos en nuestro análisis de una vulnerabilidad crítica de WordPress. Para saber qué incluye un buen servicio de cuidado de la web, mira mantenimiento web: qué incluye y cuánto cuesta, y recuerda que las copias deben cumplir la regla 3-2-1.

Errores habituales con el dominio y el hosting

  • Dejar el dominio a nombre de la agencia, del programador o de un empleado.
  • Olvidar renovarlo y perderlo: activa la renovación automática y pon un correo que consultes.
  • Contratar solo por el precio del primer año, sin mirar la renovación.
  • Alojar una tienda en el plan más barato y descubrir los límites en plena campaña.
  • No tener copias propias, confiando solo en las del hosting.
  • Cambiar de hosting sin planificar el DNS y el correo.

Cómo te ayudamos en Mitza

Dejamos tu dominio a tu nombre, elegimos el alojamiento según el proyecto y lo configuramos con SSL, copias y correo. Si estás planteando una web nueva, mira nuestra guía de qué debe tener una web corporativa, o ponte en contacto desde la página de contacto.

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Registramos o trasladamos tu dominio a tu titularidad, elegimos el alojamiento adecuado a tu proyecto y lo dejamos con SSL, copias y correo funcionando.

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